Salar de Aguas Calientes

En el altiplano de la región de Antofagasta, en el norte de Chile, a los pies de la Cordillera de los Andes y rodeado de volcanes, el Salar de Aguas Calientes forma parte, al igual que los salares de Tara y Pujsa, de la Reserva Nacional Los Flamencos.

Ubicado sobre los 4.200 metros de altura en el altiplano chileno, el paisaje del Salar de Aguas Calientes es principalmente árido y se encuentra dominado por llaretas, tolas de aguas y tamarugos. Las aguas que dan origen al salar provienen del río Pili y de la Quebrada Chamaca, sin embargo, debido a su alta concentración salina y la presencia de halita y yeso, no son aptas para consumo humano y/o agrícola.

En el Salar de Aguas Calientes es posible observar varias especies de animales como vicuñas, zorros, vizcachas y chinchillas, en tanto que dentro de las aves es común encontrarse con flamencos, ñandúes y cóndores.

Llegar a este lejano rincón de Chile es posible a través de la ruta CH – 27, que va desde San Pedro de Atacama hacia el Paso Fronterizo de Jama, quienes decidan recorrer esta ruta deben estar muy atentos a los desvíos, pues el que se dirige hacia Aguas Calientes se encuentra varios kilómetros antes de llegar al paso. Debido a su ubicación en el altiplano chileno, se recomienda a quienes visiten el Salar de  Aguas Calientes beber abundante agua, con el fin de evitar la “puna” y llevar ropa abrigada, ya que existen fuertes vientos.

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