Expedición de NATGEO exploró cuevas en Chaitén

En plena región de Los Lagos, en el sur de Chile y a 15 kilómetros al norte de Chaitén, en el sector de Santa Bárbara, se encuentra el morro de Vilcún, un cerro de cerca de 420 metros de altitud rodeado de bosque nativo.

Este morro esconde en su interior un gran secreto, cuatro cuevas que guardan pinturas rupestres y restos de animales y herramientas, que testifican que en ese lugar vivieron grupos humanos, de los cuales hasta el momento no se sabía.

La investigación en la zona inició en el año 2011, con un equipo conformado por el doctor en arqueología e investigador de la Universidad Austral, Rafael Labarca y Francisco Mena, quienes realizaron las primeras investigaciones sobre estas cuevas.

Más tarde, durante 2018, se realizó una campaña científica dirigida por un equipo de National Geographic, compuesto por Karen Holmberg; arqueóloga de la Universidad de Nueva York y también por el doctor de la Universidad Austral, Rafael Labarca.

Este equipo encontró, en esa oportunidad, restos arqueológicos de una cultura de más de 700 años, hallazgo que reafirma la tesis de que los habitantes de estas cuevas serían un grupo cazador recolector, adaptado a la vida marina y cuya data se estima entre 900 y 700 años atrás.

Durante el mes que duró la investigación de NATGEO, se encontraron en la Cueva Alta algunas pinturas rupestres, además de restos de obsidiana, piedra volcánica que posiblemente fue utilizada para construir herramientas. En tanto que durante las excavaciones, se encontraron restos de peces, moluscos y lobos marinos.

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